viernes, 29 de noviembre de 2013

El Gobierno analiza el traslado de la Capital Federal del País a la Ciudad de Luján.

Tal como en su momento fue el anhelo del - por entonces - Presidente Raul Alfonsín, la Capital del país sería cambiada de locación. En este caso, el destino no es el Sur del País, ni la ciudad de Viedma - como lo prescribe la Ley 23.512 sancionada en 1986 - sino un lugar mas cercano, pero no por ello menos significativo para el espíritu patrio, como lo es la Ciudad de Luján. Dicha medida surge como complemento del insipiente hiper-catolicismo del que está gozando el progresista gobierno de Cristina Kirchner, la cual se suma a las enmiendas realizadas sobre el proyecto del Código Civil y la media sanción de la ley que manda a acuñar una moneda con la cara del sumo pontífice. Si bien, aún no se sabe a ciencia cierta -o mejor dicho a dogma infalible- si las oficinas del gobierno estarían ubicadas dentro de la Basílica, fuentes cercanas al mismo nos informaron que va a haber una relación muy estrecha, tanto como la que solía tener Jesús con sus clavos. 

Con el traslado de la Capital a Luján se espera el fin de los piquetes y marchas que serían reemplazados por procesiones.

Desde la Teocrática Nación Argentina
informó
Mijaíl A. Pavlopkin.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Argumentos contra la religión #1

"...la crítica más suave de la religión es la más radical y la más demoledora. La religión es una creación del ser humano Ni siquiera los seres humanos que la crearon pueden ponerse de acuerdo acerca de lo que dijeron o hicieron en realidad sus profetas, redentores o gurús. Y menos aún pueden confiar en contarnos el <<significado>> de descubrimientos y adelantos posteriores que, cuando comenzaron a producirse, fueron o bien obstaculizados o bien denunciados por las religiones. Y sin embargo...¡los creyentes siguen afirmando saber! Y no solo saber, sino saberlo todo. No solo saber que dios existe y que creó y supervisó toda la empresa, sino también saber lo que el <<quiere>> de nosotros: desde lo que tenemos que comer hasta nuestros ritos o nuestra moral sexual. En otras palabras: en medio de una inmensa y compleja discusión en la que sabemos cada vez menos de cada vez más cosas, pero no obstante podemos confiar todavía en que surja algo de luz a medida que avanzamos, una facción (compuesta, a su vez, de facciones mutuamente enfrentadas) se permite la grosera arrogancia de decirnos que ya disponemos de toda la información esencial que necesitamos. Semejante estulticia, unida a tamaño orgullo, debería bastar por sí sola para excluir la <<fe>> del debate. La persona que está segura y que recurre a la garantía divina como fuente de certidumbre, pertenece ahora a la primera infancia de nuestra especie. Tal vez su despedida sea larga, pero ya ha comenzado y, como todas las despedidas, no debería prolongarse."

Christopher Hitchens, "Dios no es bueno". Ed. Debate.